Archivo de la categoría: 01. Ingredientes y guarniciones

Puré de patata

Ingredientes:

  • 1 kg. de patatas para cocer.
  • 1 vasito de leche vegetal.
  • 75 g. de aceite de oliva virgen extra.
  • sal.
  • pimienta negra o mezcla de pimientas molida (opcional).

Preparación:

Lavamos las patatas bajo el grifo, por si traen tierra. Las ponemos en una olla o cacerola, sin pelar,  y cubrimos con agua fría, le añadimos sal y ponemos al fuego.

Una vez que el agua comience a hervir podemos contar el tiempo, las patatas tardan en cocerse unos 30 minutos, aunque esto va a depender del tamaño y del tipo de patata, puede ser un poco menos o un poco más.

¿Cómo sabemos que están cocidas? Con un cuchillo pinchamos las patatas, éste debe entrar y salir sin encontrar resistencia. Una vez cocidas, las retiramos del fuego, les escurrimos el agua y dejemos que se enfríen un poco, sólo lo justo para no quemarnos los dedos.

Pelamos las patatas (deben seguir calientes), y ponemos en un cuenco o bol amplio, machacamos con un tenedor, un pisapatatas o pasamos por un chino. Le añadimos la sal, la leche templada y el aceite y mezclamos bien. A mí me gusta rematarlo con un poco de pimienta negra molida (y si es mezcla de pimientas, mejor) para darle saborcito.

Sugerencias:

Los purés de patatas aceptan miles de combinaciones al gusto. En lugar de pimienta podéis añadirle nuez moscada, pimentón dulce o picante, comino, orégano, … Si no sois alérgicos a la proteína de la leche de vaca podéis substituir el aceite por mantequilla o añadirle al final un poco de queso rallado (el que os guste, manchego, emmental, parmesano, queso azul, …). Y si no sois alérgicos a los frutos secos, podéis añadirle frutos secos (nueces o avellanas picadas, pasas de corinto, …).

Fuente de la receta: PequeRecetas

Masa de pan sin levadura

Esta masa sirve tanto para hacer un pastel de manzana, una pizza (añadiendo levadura) o empanadillas.

Ingredientes (6 personas):

  • 150 g. de aceite de oliva.
  • 150 ml. de agua.
  • 350  g. de harina (para celíacos, utilizar harina apta sin gluten).
  • 1 cucharadita de sal.

Preparación:

Calentamos un poquito el aceite (hasta los 100º aproximadamente) para que resulte más fácil manejar la masa.

Mezclamos la harina y la sal.

Ponemos el aceite caliente y el agua en un bol y añadimos la harina poco a poco. Si no se puede trabajar la masa aún caliente con la cuchara, la ponemos encima de una superficie espolvoreada con harina (para que no se pegue la masa).

Amasamos durante unos minutos hasta conseguir una masa suave y elástica. Con un rodillo la extendemos con cuidado, dejándola bastante fina para que no quede demasiado tosca.

Si es para hacer empanadillas, con la ayuda de un vaso o de un cortapastas redondo nos dedicaremos a ir contando obleas e irlas disponiendo sobre una bandeja forrada con papel de horno. Ya sólo nos faltará rellenarlas de lo que más nos guste, doblar las obleas por la mitad y sellarlas con un tenedor para evitar que se nos salga el relleno y a hornear!

Fuente de la receta: Camuñas Baena, Macarena. Cocina para niños alérgicos : las recetas más útiles y sabrosas. [Barcelona] : Libros Cúpula, cop. 2000. ISBN: 84-329-2417-2. También hay una versión con leche, que se puede substituir por leche vegetal en Yo cocino, tú cocinas y él cocina…

Mojo verde

Salsa típica canaria, que acompaña las papas arrugás y el pescado.

Ingredientes:

  • 1 dl. aceite de oliva virgen extra.
  • 5 dientes de ajo.
  • cilantro en grano.
  • cominos en grano.
  • pimienta verde.
  • sal.
  • 30 ml. de vinagre.

Preparación:

Machamos en el almirez el ajo pelado, la pimienta verde, el comino, el cilantro y la sal.

Agregamos el vinagre e incorporamos el aceite en forma de hilo removiendo sin parar, hasta que ligue y hayamos conseguido la cantidad de salsa deseada.

Sugerencias: 

El mojo de cilantro y perejil se debe consumir como máximo a los pocos días de prepararse. Así que mejor hacerlo un poquito antes de querer consumirlo.

Fuente de la receta: Lidl.

Cebolla caramelizada

Ingredientes:

  • un montón de cebolla (dependerá de cuánta queramos hacer, pero calculad que con 2 cebollas grandes, peso aproximado de 500 g., se obtienen unos 100 g. de cebolla caramelizada).
  • aceite de oliva suave.
  • agua.

Preparación:

Cortamos la cebolla en juliana o en trocitos pequeños.

Una vez listo, ponemos aceite en una sartén, que cubra el fondo, porque la cebolla va a tener que empaparse un poco. Si sobra, durante la cocción podemos quitar el sobrante. Y al fuego.

Cuando el aceite está caliente, la cebolla. Removemos un poco para que toda ella se impregne de aceite y bajamos el fuego medio-bajo. Ahora, paciencia, no hay que echarle nada, ni sal, ni azúcar, simplemente remover de vez en cuando para que se nos vaya haciendo de forma uniforme (no queremos que se nos queme una parte mientras que la otra se nos ha quedado cruda, verdad?).

Poco a poco la cebolla irá tomando color, hasta adquirir una tonalidad marrón Esto sucede porque el azúcar que contiene la cebolla empieza a derretirse y se forma una especie de caramelo (de ahí el color y el sabor dulce).

Cuando tengamos la cebolla casi lista,  le añadimos un chorrito de agua y removemos hasta que ésta se haya consumido (esto ayudará a repartir mas homogeneamente esos azúcares).

Y nada más, solo falta ver con qué lo acompañamos y listo.

Fuente de la receta: Yo cocino, tú cocinas y él cocina…

Cabello de ángel

Ingredientes:

  • 1 calabaza de cidra (no sirven las calabazas normales):

    La calabaza de cidra, confitera o almizclera es muy diferente a la calabaza común: tiene una piel muy dura, verde pintada, carne amarillo muy pálido casi blanquecina, de sabor muy suave y sus pepitas son negras.

  • 1 rama grande de canela.
  • piel de limón (opcional).
  • agua.
  • azúcar.

Preparación:

Lavamos bien la calabaza y la partimos  en varios trozos medianitos pero que quepan bien en una  cacerola.

Cubrimos con agua y la ponemos a cocer tapada, a fuego lento, hasta que esté bien tierna y los hilos (filamentos) se desprendan de la cáscara con facilidad (entre 50 y 60 minutos).

La escurrimos bien y cuando esté fría (para poder manipurarla), separamos la pulpa de la piel (con una cuchara se separa muy fácilmente), quitamos con mucha paciencia todas las semillas (no hay que tirar nada de pulpa, simplemente las pipas, es muy importante). Y separamos las fibras para que queden las hebras sueltas.

Una vez terminada esta operación pesamos la pulpa resultante e igualamos su peso en azúcar (si no quieres el cabello de ángel muy dulce, sólo la mitad).

Ponemos en una cacerola la pulpa, el azúcar, la piel de limón y la rama de canela, y lo cocemos todo a fuego lento removiendo constantemente y separando las fibras hasta que caramelice y esté totalmente hecho. Unos 15 minutos aproximadamente.

Retiramos la rama de canela (y la piel de limón) y lo guardamos en un bote hermético en la nevera.

Sugerencias:

Si queremos conservarlo varios meses podemos envasarlo al vacío (lo metemos en botes de cristal, lo tapamos y lo ponemos en una cacerola lo suficientemente honda para que los cubra el agua y lo dejamos cocer 15 minutos  para que se forme el vacío).

Fuente de la receta: Mi querida cocinera

Frutas confitadas

Las frutas confitadas pueden ser una buena golosina para un niño/a alérgico y son muy útiles sobre todo en los momentos de fiesta. 

(Frutas – agua) + azúcar = frutas confitadas o escarchadas

El principio de las frutas confitadas es reemplazar el agua contenida en las frutas por azúcar, un excelente conservante. Este proceso de confitado tiene que efectuarse lentamente.

Ingredientes:

  • 500 g. de frutas preparadas:
    • Elegimos frutas de calidad: maduras, frescas, firmes y pequeñas, que no estén pochas  ni tengan golpes. Y a poder ser provenientes de cultivos biológicos, sobre todo los cítricos, para evitar los pesticidas que pueden albergar en la piel.
    • Elegimos frutas de calidad: maduras, frescas, firmes y pequeñas, que no estén pochas  ni tengan golpes. Y a poder ser provenientes de cultivos biológicos, sobre todo los cítricos, para evitar los pesticidas que pueden albergar en la piel.
    • Las lavamos, las deshuesamos, incluso las pelamos.
    • Las piezas de fruta pequeñas las dejamos enteras (cerezas, moras, fresas y ciruelas pequeñas), los cítricos  (naranja, limón y lima) los cortamos en cuatro trozos, raspando bien el interior o parte blanca de las cortezas para que no amarguen, las frutas grandes (peras, piñas, manzanas y melocotones) las cortamos en rodajas y los albaricoques y las ciruelas en dos.
    • Blanqueamos las frutas para hacerlas más permeables al azúcar: para ello, las sumergimos 30 segundos en agua hirviendo y en seguida en agua helada. Algunas frutas son más frágiles que otras: hierve los melocotones sólo durante 15 segundos!
  • 250 g. de azúcar blanca fina + 30 cl. de agua (para el almíbar de base).
  • 440 g. de azúcar, que se irá añadiendo al almíbar según lo vaya pidiendo.

Preparación:

Primero haremos una almíbar de azúcar concentrado (servirá de base y la podremos reutilizar varias veces añadiendo azúcar cada vez):

  • Ponemos al fuego una cacerola profunda con 250 g. de azúcar fina en 30 cl. de agua.
  • Lo llevamos a ebullición lentamente.
  • Dejamos que rompa a hervir durante 2-3 minutos: el almíbar tiene que ponerse ligeramente espeso.

Colocamos las frutas en una cesta o un colador de metal, o una espumadera grande, y las sumergimos en el almíbar, fuera del fuego. Procura que todas las frutas queden bañadas completamente, y déjalas macerar así durante 24 horas.

A la mañana siguiente, escurrimos las frutas y las apartamos.

Añadimos  60 g. de azúcar al almíbar. Lo llevamos lentamente a ebullición y lo dejamos hervir 1 minuto. Vertemos el almíbar sobre las frutas y las dejamos macerar 24 horas.

Repetimos esta operación los siguientes tres días: cada día añadimos 60 g. de azúcar al almíbar, dejamos que hierva un minuto y hazlo macerar 24 horas.

Al sexto día escurrimos las frutas, añadimos 100 g. de azúcar al almíbar, los llevamos a ebullición, vertimos las frutas en él y las dejamos hervir 3 minutos.

Apagamos el fuego y las dejamos reposar 48 horas más.

Repetimos la operación: añadimos 100 g. de azúcar, dejamos que hiervan las frutas en el almíbar 3 minutos y después dejamos que reposen 48 horas.

Finalmente, escurrimos las frutas del todo con la ayuda de una espumadera y después las ponemos sobre una rejilla fina.

Las probamos, las espolvoreamos con azúcar glas y las dejamos secar, dándoles la vuelta de vez en cuando para que sequen bien por ambos lados.

Conservamos las frutas en un tarro o caja hermética, al abrigo de la luz y de la humedad.

Sugerencias:

Si no les echamos azúcar glas por encima, podemos conservar las frutas confitadas en su propio almíbar de origen en tarros de vidrio esterilizados.

Fuente de la receta: Enfemenino.com

Más información:

Crema pastelera

Esta crema es ideal para rellenar pasteles, hacer tarta de manzana, coca de San Juan, etc. Ya fría ha de quedar consistente.

Ingredientes:

  • 1/2 l. de leche vegetal.
  • 1 trocito de canela en rama.
  • 2 tiritas de piel de limón.
  • 2 cucharadas soperas de azúcar.
  • 3 o 4 gotas de esencia de vainilla (o media vaina de vainilla).
  • 1,5 cucharadas de maizena.
  • 1,5 cucharadas de harina de trigo.

Preparación:

Ponemos en una cazuela la leche con la canela, el limón y la vainilla (si usamos la vaina habrá que abrirla al medio con la punta de un cuchillo). Calentamos a fuego medio. Cuando comience a hervir podemos sacar la canela y el limón. Dejamos que enfríe un poco.

Aparte disolvemos las harinas en una taza con un poquito de leche para que no se engrume). Añadimos el azúcar y removemos bien. Añadimos las harinas a la leche caliente y dejamos cocer hasta que espese, removiendo constantemente para que no se queme al fondo.

Retiramos la cazuela del fuego y vertemos el contenido en un bol o cuenco de cristal. Lo tapamos con papel film para evitar que se forme “costra” en la parte superior.

Esperamos que se enfríe y la guardamos varias horas en la nevera hasta que se enfríe por completo. No conservar en la nevera más de 2 días.

Sugerencias:

Se puede añadir más o menos harina, para que la crema quede más o menos espesa, y azúcar al gusto en función de cómo queramos de dulce la crema. Según la leche que usemos puede requerir más o menos harina para obtener el mismo resultado.

Si quedan grumos se puede batir sin problemas.

También queda fina y con más brillo si aún caliente le añadimos margarina y mezclamos bien.

Hoy en día existen en el mercado algunas marcas de leche de soja que están aderezadas con sabor a vainilla: ¡puedes usar este tipo de leche en lugar de añadir vainilla a la mezcla!

Fuente de la receta: Veganilandia

Ver también: Crema pastelera sin gluten.